Homeopatía

 

El término Homeopatía es nuevo históricamente, se debe a Hahnemann, Samuel. Este médico y químico, tuvo una cualidad no común. Solo comparable a Paracelso.

Le separaban 2 siglos. Tiempo suficiente para que la incipiente experimentación química tuviera éxitos y se consolidara entre el cuerpo médico de la época.

Cada vez está más lejos el vitalismo y el mundo psiquico- mágico de la baja y media Edad Media.

No obstante aún se utilizaban recursos como las sangrías, el láudano y las bañeras de agua hirviendo.

Pero fueron las aplicaciones de sales mercuriales lo que llevó a Hahnemann a separarse filosóficamente, primero y aprovechando su amplia cultura conseguida como traductor de textos antiguos, que entra en contacto con los principios dinámicos de todas las épocas.

El animismo volvía a resurgir, pero en un concepto nuevo y para la época, imposible.

El animismo anterior a Hahnemann utilizaba formas físicas, y elementos conmutables entre el elemento problema y la solución. Visible y perceptivo. Como por ejemplo, para los problemas biliares (amargura) utilizar plantas amargas.

Con estos métodos de uso milenario, practicado por todos los sanitarios y para sanitarios de la época, que no dejaban de ser superficiales, pues en la mayoría de los casos, trataban solo efectos depuradores. Cuándo aparece la homeopatía lo hace con un nivel superior, tanto en concepto como en requerimientos de los procesos de obtención.

Estos procedimientos de obtención tenía dos vertientes, la experimentación y la identificación de lo similar cura lo similar.

Para ello las personas que experimentaban sobre ellos mismos los productos (materia inerte o diluida), deberían tener cultura sanitaria.

El producto primero utilizado por el genial Hahnemann, estuvo representado por la quinina (china). Después siguieron otros muchos y magistralmente reflejados sus conclusiones en el llamado Organón de la Medicina.

Si la acupuntura nos habla de fluidos energéticos cuasi electromagnéticos. Si el naturismo nos habla de los recursos del agua (asimilación, nutrición y eliminación. La homeopatía nos habla del carácter magnético en la interpretación de los movimientos de la naturaleza. Complemento indispensable para entender ciertos flujos y transformaciones patológicas de la naturaleza en su conjunto. Pero también para entender su nivel de equilibrio.

De tal manera podríamos decir:

El primer principio unificador de la materia viva es la fuerza homeopática.

Si esta fuerza se debilita o cambian sus características, por inercia cambiará la materia sobre la que se asienta y hasta que esta fuerza sea reconducida o reconstruida, la materia no alcanzara su grado de complejidad energética y esta pieza será semejante a la de un puzzle.


Claudio González Grueso